Fotos que venden: cómo fotografiar ropa de segunda mano sin que nadie dude
La descripción importa, el precio importa, pero lo primero que decide si alguien se detiene a leer tu anuncio son las fotos. Y en ropa de segunda mano, las fotos tienen un trabajo extra: convencer de que la prenda es exactamente como dices que es.
Luz natural, siempre
La luz de una lámpara de casa cambia el color real de la prenda y genera dudas — "¿será ese azul de verdad, o es la luz?". Una foto junto a una ventana, con luz de día e indirecta (nunca sol directo, que quema los colores), resuelve esto sin ningún equipo.
Muestra el defecto antes de que lo pregunten
Si hay una mancha, un hilo suelto o desgaste, fotografíalo de cerca y dilo en la descripción. Parece contraintuitivo enseñar lo malo, pero es lo que más confianza genera: un comprador que ve el defecto de antemano no se siente engañado al recibir el paquete, y eso reduce devoluciones y malas valoraciones.
La combinación de planos que funciona
- Prenda puesta o en maniquí/percha — da una idea real de caída y talla, mucho más que doblada sobre una cama.
- Plano de la etiqueta — talla y composición, resuelve la primera pregunta antes de que la hagan.
- Detalle de la tela de cerca — textura real, ayuda a diferenciar algodón de sintético a simple vista.
- Cualquier defecto, sin excepción — como se explica arriba.
Fondo limpio, sin distracciones
Una pared lisa o una puerta sin adornos vale más que cualquier fondo "bonito" — cuanto menos compita el fondo por la atención, más tiempo pasa el ojo en la prenda, que es lo que decide la venta.
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